
El arroz es el comodín perfecto de cualquier cocina: barato, llena mucho y combina con prácticamente todo. El problema es que a veces se pasa, se apelmaza o se queda soso, y acabamos comiendo siempre lo mismo. En este artículo te traigo seis recetas con arroz que salen bien siempre, además del truco básico para que te quede suelto y en su punto. Fáciles, resultonas y perfectas para cualquier día de la semana.
El secreto para que el arroz salga siempre bien
Antes de las recetas, lo más importante: la proporción y el tiempo. La regla general para arroz blanco suelto es dos partes de agua por una de arroz, llevar a ebullición, bajar el fuego y dejar cocer tapado unos quince a dieciocho minutos sin destapar ni remover. Una vez apagado el fuego, deja reposar cinco minutos con la tapa puesta para que termine de absorber. Si quieres que quede aún más suelto, puedes rehogar el arroz un minuto en un poco de aceite antes de añadir el agua. Con esto dominado, cualquiera de estas recetas te saldrá perfecta.
1. Arroz blanco perfecto

La base de todo y el acompañamiento más versátil. Si lo dominas, tienes media cocina resuelta.
Ingredientes: 1 taza de arroz · 2 tazas de agua · 1 diente de ajo · 1 cucharada de aceite de oliva · sal.
Elaboración:Dora ligeramente el diente de ajo entero en una cazuela con el aceite, para que perfume. Añade el arroz y rehógalo un minuto removiendo, hasta que coja brillo. Incorpora el agua y la sal, sube el fuego hasta que rompa a hervir, y entonces baja a fuego suave y tapa. Deja cocer unos quince minutos sin destapar. Apaga, retira el ajo y deja reposar cinco minutos antes de servir. Te quedará suelto y en su punto, listo para acompañar cualquier plato.
2. Arroz tres delicias casero

Mejor que el del restaurante y con lo que tengas en la nevera. Una forma genial de aprovechar arroz del día anterior.
Ingredientes: 2 tazas de arroz ya cocido · 2 huevos · 100 g de jamón cocido o gambas · 1 puñado de guisantes · 1 zanahoria · salsa de soja · aceite.
Elaboración:Haz una tortilla fina con los huevos y córtala en tiras pequeñas. En un wok o sartén grande con aceite, saltea la zanahoria en daditos y los guisantes un par de minutos. Añade el jamón o las gambas y saltea un minuto más. Incorpora el arroz cocido y mézclalo bien a fuego fuerte, removiendo para que se suelte. Agrega la tortilla en tiras y un buen chorro de salsa de soja, saltea todo junto un par de minutos y listo.
3. Arroz con pollo

Un plato completo y reconfortante que gusta a toda la familia. Lleva proteína, verdura y arroz en una sola cazuela.
Ingredientes: 1 taza de arroz · 2 contramuslos o pechuga de pollo en trozos · 1/2 cebolla · 1 pimiento · 1 tomate rallado · 2 tazas de caldo de pollo · azafrán o colorante · aceite y sal.
Elaboración:Dora el pollo salpimentado en la cazuela con un poco de aceite y retíralo. En esa misma grasa, sofríe la cebolla y el pimiento picados hasta que estén tiernos, añade el tomate rallado y deja que se cocine un par de minutos. Devuelve el pollo, incorpora el arroz y rehógalo un minuto. Vierte el caldo caliente con el azafrán, rectifica de sal y cuece a fuego medio unos dieciocho minutos, hasta que el arroz absorba el líquido. Deja reposar cinco minutos antes de servir.
4. Arroz con verduras

La opción más ligera y colorida, ideal para comer sano sin renunciar al sabor. Perfecta como plato único vegetariano.
Ingredientes: 1 taza de arroz · 1 calabacín · 1 pimiento · 1 zanahoria · 1/2 cebolla · 2 tazas de caldo de verduras · aceite y sal.
Elaboración:Pica todas las verduras en daditos pequeños y sofríelas en la cazuela con aceite, empezando por la cebolla y la zanahoria, que tardan más, y añadiendo después el pimiento y el calabacín. Cuando estén tiernas, incorpora el arroz y rehoga un minuto. Añade el caldo caliente, sala y cuece a fuego medio unos quince a dieciocho minutos, hasta que el arroz esté en su punto. Deja reposar un poco y sirve. Sano, completo y lleno de color.
5. Arroz al horno

Un clásico tradicional que se hace prácticamente solo. El horno le da una textura y un sabor inconfundibles.
Ingredientes: 1 taza de arroz · 1 patata en rodajas · 1 tomate · 1 cabeza de ajos · garbanzos cocidos · 2 tazas de caldo · pimentón, aceite y sal.
Elaboración:Precalienta el horno a 200 °C. En una cazuela apta para horno, sofríe ligeramente el tomate troceado con un poco de pimentón y aceite. Añade el arroz, los garbanzos y mézclalo. Coloca por encima las rodajas de patata y la cabeza de ajos entera en el centro. Vierte el caldo caliente, sala y hornea unos veinte minutos, hasta que el arroz haya absorbido el líquido y la superficie esté dorada. Sírvelo directamente en la cazuela.
6. Arroz a la cubana

Sencillo, económico y siempre apetece. Perfecto para los días que no sabes qué hacer de comer.
Ingredientes: 1 taza de arroz blanco cocido · 2 huevos · salsa de tomate casera · 1 plátano (opcional) · aceite.
Elaboración:Prepara primero el arroz blanco como en la primera receta. Calienta una buena cantidad de salsa de tomate casera en un cazo. Fríe los huevos en abundante aceite caliente, para que queden con la puntilla crujiente y la yema líquida. Sirve un molde de arroz en el plato, acompáñalo con la salsa de tomate por un lado y el huevo frito encima. Si te gusta, añade medio plátano frito, que aporta un contraste dulce delicioso.
Trucos para aprovechar el arroz
Una buena costumbre es cocinar arroz de más: el que sobra es la base perfecta para un arroz tres delicias, unas croquetas o un salteado rápido al día siguiente. Guárdalo en la nevera bien tapado y consúmelo en dos o tres días. Y si lo recalientas, hazlo con unas gotas de agua para que recupere su textura sin quedar seco.