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Pasta Fácil: 8 Recetas que Salen Siempre Bien

Pasta Fácil: 8 Recetas que Salen Siempre Bien

La pasta es la salvación de millones de cocinas cada día, y con razón: es rápida, económica, gusta a todo el mundo y admite infinidad de combinaciones. Pero entre la pasta sosa y recalentada y un plato realmente delicioso hay un mundo, y ese mundo se reduce a unos cuantos trucos básicos y a tener buenas recetas en el repertorio.

En esta guía vas a descubrir ocho recetas de pasta fáciles que salen siempre bien, además de los secretos para cocerla en su punto y que tus platos suban de nivel. Desde los clásicos italianos hasta opciones rápidas para entre semana, aquí tienes pasta para no aburrirte nunca.

El secreto para cocer la pasta en su punto

Antes de las recetas, lo fundamental: una pasta perfecta empieza por una buena cocción. Usa abundante agua (un litro por cada 100 gramos de pasta) y sálala generosamente cuando rompa a hervir, justo antes de echar la pasta; el agua debe saber a mar. Respeta el tiempo de cocción del paquete pero pruébala un minuto antes para dar con el punto al dente, que es cuando la pasta ofrece una ligera resistencia al morderla.

Un truco de oro: reserva siempre un poco del agua de cocción antes de escurrir. Ese agua con almidón es perfecta para ligar las salsas y conseguir esa textura cremosa de los restaurantes italianos. Y nunca enjuagues la pasta bajo el grifo, ya que perderías el almidón que ayuda a que la salsa se adhiera.

1. Pasta a la carbonara auténtica

El clásico italiano que todo el mundo adora, en su versión tradicional sin nata. Cremosa gracias a la técnica, no a los lácteos.

Ingredientes: 200 g de espaguetis · 100 g de panceta o guanciale · 2 huevos · queso pecorino o parmesano · pimienta negra · sal.

Elaboración:Cuece los espaguetis al dente. Mientras, dora la panceta en una sartén sin aceite hasta que quede crujiente. En un bol, bate los huevos con abundante queso rallado y pimienta. Escurre la pasta reservando un poco de agua, mézclala con la panceta fuera del fuego y añade enseguida la mezcla de huevo, removiendo rápido para que el calor de la pasta lo cuaje sin que se haga tortilla. Añade un poco de agua de cocción si hace falta. Cremosa, auténtica y sin una gota de nata.

2. Pasta al pesto

Fresca, aromática y lista en lo que tarda la pasta en cocerse. Un plato sencillo y siempre resultón.

Ingredientes: 200 g de pasta (tipo trofie o fusilli) · albahaca fresca · piñones · ajo · queso parmesano · aceite de oliva virgen extra · sal.

Elaboración:Puedes usar pesto comprado, pero hacerlo casero cambia el plato por completo: tritura la albahaca con los piñones, un poco de ajo, el parmesano, sal y un buen chorro de aceite de oliva hasta obtener una salsa. Cuece la pasta al dente, escúrrela reservando agua y mézclala con el pesto fuera del fuego (nunca lo cuezas, perdería frescura y color). Añade un poco de agua de cocción para integrarlo bien. Aromático y delicioso.

3. Macarrones con tomate y atún

El plato rápido por excelencia, de los que salvan cualquier comida. Económico y del gusto de todos.

Ingredientes: 200 g de macarrones · salsa de tomate casera · 2 latas de atún · 1/2 cebolla · aceite, sal y orégano.

Elaboración:Sofríe la cebolla picada y añade la salsa de tomate, dejándola cocer unos minutos con un poco de orégano. Incorpora el atún escurrido y mézclalo. Cuece los macarrones al dente, escúrrelos y mézclalos con la salsa. Un plato sencillo, sabroso y socorrido que gusta a grandes y pequeños, perfecto para esos días sin tiempo ni ganas de complicarse.

4. Pasta con gambas y ajillo

Un plato con aire de fiesta pero facilísimo de hacer. Ideal para sorprender sin esfuerzo.

Ingredientes: 200 g de pasta (espaguetis o linguine) · 200 g de gambas peladas · 2 dientes de ajo · guindilla (opcional) · perejil · aceite de oliva y sal.

Elaboración:Dora el ajo laminado y la guindilla en una sartén con aceite, y añade las gambas hasta que cambien de color, un par de minutos. Cuece la pasta al dente y mézclala en la sartén con las gambas, añadiendo un poco de agua de cocción para ligar. Espolvorea perejil fresco. Un plato resultón, con sabor a marisco y un puntito picante, listo en quince minutos.

5. Pasta a la boloñesa

La salsa de carne más querida, perfecta para preparar en cantidad. Reconfortante y completa.

Ingredientes: 200 g de pasta · 250 g de carne picada · 1 cebolla · 1 zanahoria · salsa de tomate · un chorrito de vino (opcional) · aceite, sal y especias.

Elaboración:Sofríe la cebolla y la zanahoria bien picaditas, añade la carne picada y dórala bien. Incorpora la salsa de tomate (y un chorrito de vino si quieres) y deja que cueza a fuego lento al menos veinte minutos, cuanto más tiempo, más sabor. Cuece la pasta al dente y sírvela con la boloñesa por encima y un poco de queso rallado. Es una salsa ideal para hacer de más y congelar.

6. Pasta con verduras salteadas

La opción más ligera y colorida, perfecta para comer sano sin renunciar a la pasta. Vegetariana y completa.

Ingredientes: 200 g de pasta integral · calabacín · pimiento · cebolla · tomate cherry · ajo · aceite de oliva, sal y albahaca.

Elaboración:Saltea todas las verduras cortadas en trozos pequeños en una sartén con aceite y ajo, manteniéndolas con un punto crujiente. Cuece la pasta integral al dente y mézclala con las verduras, añadiendo los tomates cherry partidos y un poco de albahaca. Un plato sano, vibrante y saciante, ideal para una comida equilibrada. Tienes más ideas similares en nuestra [cocina saludable].

7. Pasta al limón

Sorprendentemente sencilla y con un sabor fresco y elegante. Pocos ingredientes para un resultado de restaurante.

Ingredientes: 200 g de pasta · 1 limón (ralladura y zumo) · queso parmesano · un poco de mantequilla o aceite · pimienta y sal.

Elaboración:Cuece la pasta al dente reservando agua de cocción. En una sartén, derrite un poco de mantequilla o calienta aceite, añade la ralladura y el zumo de limón y un cazo del agua de cocción. Incorpora la pasta y el parmesano, removiendo hasta que se forme una salsa cremosa. Termina con pimienta. Un plato ligero, fresco y elegante que sorprende por su sencillez.

8. Ensalada de pasta fría

Perfecta para el verano o para llevar al trabajo. Se prepara con antelación y está lista para comer.

Ingredientes: 200 g de pasta corta · tomate cherry · mozzarella · maíz · atún u olivas · albahaca · aceite de oliva y sal.

Elaboración:Cuece la pasta al dente, escúrrela y enfríala (esta es la excepción en la que sí puedes refrescarla un poco). Mézclala con el tomate cherry, la mozzarella en dados, el maíz y el atún o las olivas. Aliña con aceite de oliva, sal y albahaca. Una ensalada de pasta fresca y completa, ideal para preparar el día anterior y de las pocas recetas de pasta que se disfrutan frías.

Trucos para que tus platos de pasta suban de nivel

Más allá de las recetas, algunos detalles convierten un plato de pasta normal en uno memorable. Termina de cocinar la pasta en la salsa durante el último minuto, en lugar de servir la salsa por encima: así se impregna mucho mejor. Usa el agua de cocción para ligar y dar cremosidad a cualquier salsa. Y añade el queso fuera del fuego o a temperatura suave, para que funda cremoso sin formar grumos.

Elegir el tipo de pasta adecuado para cada salsa también importa: las salsas ligeras van mejor con pastas largas como espaguetis, mientras que las salsas con tropezones se agarran mejor a pastas cortas con formas, como fusilli o penne.